“Salterio de la Virgen María” es el Rosario en la forma rezada por Santo Domingo
En el año 1214 la Virgen María se apareció a Santo Domingo y le pidió predicar el Rosario diciéndole: “Predica mi Salterio” (nombre antiguo del Rosario).
El Salterio o Salmos de María son 150 avemarías de alabanzas a la Madre de Dios como 150 son los Salmos de las Sagradas Escrituras. 150 avemarías con 15 padrenuestros, 1 antes de cada 10 avemarías. Así lo enseña la Bula "Pastoris aeterni" del Papa Sixto IV del 30 de mayo de 1478, primer documento papal sobre el Rosario.
El Papa León XIII en su Carta Papal llamada "Supremi Apostolatus" ha dejado escrito sobre este modo de orar:
"Dios suscitó en su misericordia al insigne Padre y fundador de la Orden de los Dominicos. Este héroe, grande por la integridad de su doctrina, por el ejemplo de sus virtudes y por sus trabajos apostólicos, se esforzó en pelear contra los enemigos de la Iglesia Católica, no con la fuerza ni con las armas, sino con la más acendrada fe en la devoción del Santo Rosario, que él fue el primero en propagar, y que sus hijos han llevado a los cuatro ángulos del mundo.
Preveía, en efecto, por inspiración divina, que esta devoción pondría en fuga, como poderosa máquina de guerra, a los enemigos, y confundiría su audacia y su loca impiedad. Así lo justificaron los hechos. Gracias a este modo de orar, aceptado, regulado y puesto en práctica por la Orden de Santo Domingo, principiaron a arraigarse la piedad, la fe y la concordia, y quedaron destruidos los proyectos y artificios de los herejes; muchos extraviados volvieron al recto camino y el furor de los impíos fue refrenado por las armas católicas empuñadas para resistirle."
Imagen: Iglesia de los Jacobinos (Francia), que tiene la capilla de la Aparición (pequeña construcción, en el lado derecho de la imagen, levantada antes que la iglesia mayor), lugar donde también están las reliquias de Santo Tomás de Aquino (religioso de la Orden de Santo Domingo, Doctor de la Iglesia).